miércoles, 22 de septiembre de 2021

LA TALLA BURGUILLANA DE SAN PEDRO DE ALCÁNTARA EXPUESTA EN EL MUSEO DE LA CATEDRAL DE BADAJOZ





La magnífica escultura de San Pedro de Alcántara procedente de la Parroquia de Burguillos del Cerro está siendo expuesta en el Museo de la Catedral de Badajoz, dentro del programa “La Pieza Invitada”.
Ello es un reflejo más que demuestra el valioso Patrimonio Artístico con el que cuenta la localidad burguillana.





ESCULTURA DE SAN PEDRO DE ALCÁNTARA.




La talla de madera policromada representa a San Pedro de Alcántara de pie, mirando al cielo, en busca de la inspiración del Espíritu Santo. Representado como escritor místico. En su mano izquierda sostiene una pluma y en la derecha sostenía un libro. El pie derecho sobre la bola del mundo. Es una escultura barroca, de principios del siglo XVII, de autor desconocido, conservando especialmente en su rostro la tradición realista española. 




 Está expuesta la figura de San Pedro de Alcántara en el Altar Mayor de la Parroquia de Santa María de la Encina y San Juan Bautista de Burguillos del Cerro. A la que llegó a mediados del siglo XIX, tras la desamortización de Mendizabal, procedente del Convento de las Llagas de San Francisco, junto a las tallas de San Francisco de Asís y de San Antonio de Padua. 





CONVENTO DE LAS LLAGAS DE SAN FRANCISCO.

El convento de las Llagas de San Francisco fue construido en el siglo XVI, siendo fundado por la duquesa de Béjar doña Teresa de Zúñiga.

 En la puerta principal de la iglesia del convento podemos leer la siguiente inscripción:

 "La excelentíssima sennora donna Teresa de Çúnniga duqsa. de Béjar marqsa. de Aiamonte i de Gibraleón condesa de Bannares sennora de esta villa de Burguillos fundó este convento de San Francisco de las Llagas por su devoción, anno de 1562, estando enferma en esta villa".

Teresa de Zúñiga sufragó los gastos de construcción del convento desde sus inicios. A su muerte, en 1565, como aún no estaban finalizadas las obras, dejó en su testamento 4.000 ducados para la finalización de las mismas. Las obras continuaron en vida de su hijo, Francisco de Zúñiga Sotomayor.

 La Orden de San Francisco tomó el convento en 1564 y los primeros franciscanos lo habitaron en 1571. El convento levantado en el siglo XVI se componía de la iglesia con su coro alto, sacristía, claustro bajo y alto, portería, sala capitular, refectorio, profundis, cocina, celdas y huerto. 

 El nieto de la fundadora, Alonso Diego López de Zúñiga Sotomayor y Mendoza, VI duque de Béjar, Grande de España y señor de la villa de Burguillos, desde 1601 hasta 1619, fue el finalizador de las obras del convento en 1617. Duque de Béjar al que dedicó Miguel de Cervantes la obra cumbre de la literatura española “Don Quijote de la Mancha”. 




En agradecimiento, la comunidad franciscana situó su escudo de armas en lugar principal, bajo la cúpula de la iglesia del convento.

 La imagen de San Pedro de Alcántara, expuesta en la iglesia del convento burguillano, respondía a la devoción profesada al santo por los monjes franciscanos, al ser promotor de la reforma de los Franciscanos Descalzos, de la cual eran seguidores. Muy probablemente, la magnífica talla fue una donación del VI duque de Béjar al convento burguillano, dado que los frailes padecieron a lo largo del siglo XVII extrema necesidad y pobreza, como se refleja en las continuas peticiones de ayuda realizadas tanto al duque como al concejo burguillano y no tenían capacidad económica para terminar las obras del convento. Por lo que el duque se convirtió en mecenas del mismo. 

 Al final, se consiguió hacer uno de los mejores conventos de la Provincia Franciscana, siguiendo el deseo de su fundadora la Duquesa de Béjar doña Teresa de Zúñiga.


Antonio Surribas Parra
Autor de Burguillos y su historia


Desde Burguillos y su historia mostramos nuestro agradecimiento a:

Don Juan Román, Director del Museo de la Catedral de Badajoz.

Don Agustín Velázquez Jiménez, Responsable de Patrimonio Cultural del Arzobispado Mérida-Badajoz.

Don José María Campanón, Párroco de Burguillos del Cerro.





martes, 12 de mayo de 2020

EL PASO DE LA SANTA CRUZ EN BURGUILLOS (EXTREMADURA). MANUSCRITO INÉDITO DE MATÍAS R. MARTÍNEZ




                                   EN HOMENAJE A MATÍAS RAMÓN MARTÍNEZ


BIOGRAFÍA DE MATÍAS RAMÓN MARTÍNEZ Y MARTÍNEZ.


En el siglo XIX una familia proveniente de la sierra de Cameros -Montenegro de Cameros (Soria)- se instala en Burguillos, cristalizando así la relación que los habitantes de esta región (castellanoleonesa y riojana) mantenía con Extremadura. Uno de los hijos de esta familia es Matías Ramón Martínez y Martínez, nacido en Burguillos del Cerro el veinticuatro de febrero de 1855 y muerto el dieciséis de mayo de 1904 en Jerez de los Caballeros.



         Partida de nacimiento (24-02-1855) y bautismo de Matías R. Martínez 


                  Acta de defunción de Matías R. Martínez (16-05-1904)


Matías R. Martínez cursó estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de Sevilla. Alcanzó el grado de doctor, en la rama de las humanidades, en 1876, con veintiún años, en la Universidad de Madrid. En 1897 se graduó en derecho civil y canónico. 
Entre sus principales preocupaciones podemos mencionar la historia, el folklore y la educación. Así, realizó diversos trabajos sobre la historia local (de Jerez de los Caballeros, Trujillo o, por supuesto, Burguillos del Cerro, entre otros), el folklore (como el que a continuación trataremos) o la promoción de un colegio en Jerez de los Caballeros.



                               El libro de Jerez de los Caballeros (1993)


Matías R. Martínez, posiblemente el más ilustre de los burguillanos en el ámbito de la historia y el folklore, mantuvo una importante relación con algunos de los más destacados investigadores de la época, como Aureliano Fernández-Guerra y Orbe (Anticuario de la Real Academia de la Historia, el título más elevado en la sección de Arqueología) o Fidel Fita (el reputado epigrafista y director de la Real Academia de la Historia), en el campo arqueológico y Antonio Machado (padre del poeta del mismo nombre), en el ámbito del folklore. Esta intensa relación llevaría a Matías R. Martínez a fundar en Burguillos la primera agrupación folklórica en Extremadura y segunda estatal (8 de diciembre de 1881). Será Machado quien respalde el primer gran trabajo sobre Burguillos de M. R. Martínez: Apuntes para un mapa topográfico-tradicional de la villa de Burguillos perteneciente a la provincia de Badajoz. Esta obra, publicada en 1884, puso a Burguillos en el mapa internacional, al ser puesto de referencia por el Folklore Journal de Londres sobre la orientación de los trabajos que habrían de desarrollarse en el futuro, lo que, unido a otras publicaciones como la de Manuel Trullás y Soler, hizo de Burguillos un centro dinámico y principal de la investigación regional y estatal en el ámbito de la cultura.



                             Edición original de los "Apuntes..." (1884)

                           Edición original de los "Apuntes..." (1884)

Matías R. Martínez, a pesar de haber nacido en Burguillos, vivió gran parte de su vida alejado de estas tierras, ya fuese cursando sus estudios fuera o desempeñando diversos puestos en el territorio pacense. Finalmente, se asentó en Jerez de los Caballeros, lugar de nacimiento de su esposa y madre de sus hijos, Consuelo Pereda y Martínez. A pesar de esta distancia espacial, siempre tuvo presente Burguillos en sus estudios.
Burguillos aparece de esta manera en más de una decena de trabajos históricos (publicados en el Boletín de la Real Academia de la Historia, la Revista de Extremadura o algunas monografías, además de en distintos medios de más restringida difusión) y otros en los que las tradiciones locales y el folklore son los temas principales.
Sin embargo, a pesar de su gran importancia (que no pudo ser mayor debido a su temprana muerte), su figura no ha sido lo suficientemente investigada ni puesta en valor a nivel regional o local, a pesar de ser quien da nombre al actual Instituto de Educación Secundaria de Burguillos del Cerro o poseer una calle en el municipio que en su día le vio nacer. Muchos de sus trabajos no fueron publicados y otros, de los que conservamos sus manuscritos, no han sido dados a conocer.



Primera edición de la "Historia del Reino de Badajoz durante la dominación musulmana" (1905)



      El libro de Jerez de los Caballeros (1892). Matías R. Martínez. Reedición de 1993.

TRES TRABAJOS INÉDITOS MANUSCRITOS DE MATÍAS R. MARTÍNEZ.









  Ordenanzas municipales de Burguillos (1530), manuscritas por Matías R. Martínez (1877). 
  BA- BIEX CAJA73, CM-M 2238


EL PASO DE LA SANTA CRUZ.


El paso de la Santa Cruz era una fiesta de carácter litúrgico-popular, que se celebraba en Burguillos, desde tiempo inmemorial, un domingo del mes de mayo. Era un auto religioso heredado de la Edad Media, celebrado cada año, con la misma letra y música. A finales del siglo XIX, según nos cuenta Matías R. Martínez, se seguía celebrando, por lo que su final debió de ser a inicios del siglo XX.

D. Juan Cumplido no nos da referencias de hasta cuándo se celebró el paso y, preguntando a las personas de mayor edad, responden que no la han conocido, ni tienen conocimiento de su final. 
El paso de la Santa Cruz se celebraba en la calle de la Piedra y se escenificaba en la placita situada en la bajada de la parroquia hacia la calle de la Piedra. El festejo consistía en una especie de obra de teatro que representaba la intervención de la Santa Cruz por la Emperatriz Santa Elena. Se cantaban sesenta y cinco coplas de cuatro versos, que hoy conocemos gracias a Matías R. Martínez. El coro de cantoras cantaban las coplas al son del pandero que marcaba los compases. El pandero -triangular o cuadrado- era un instrumento con un marco de madera, que sujetaba una piel estirada y en su centro llevaba pintado un sol, no tenía cascabeles como la pandereta.  

Matías R. Martínez publicó por primera vez un artículo sobre el paso de la Santa Cruz en 1883, en el primer número de la revista "El Folk-Lore Frexnense".

A continuación insertamos la portada del primer número de la revista y el artículo original que publicó Matías R. Martínez. Creemos que es la mejor forma de saborear el auto de el paso de la Santa Cruz.



































   El paso de la Santa Cruz. Matías R. Martínez. Revista "El Folk-Lore Frexnense" (1883)


MANUSCRITO INÉDITO DEL PASO DE LA SANTA CRUZ.

Hace unos meses, revisando con Ignacio Bravo Martínez, nieto de Matías R. Martínez, diversa documentación que guarda de su abuelo, tuvimos la enorme fortuna de encontrar entre la misma el manuscrito original de Matías R. Martínez. El manuscrito recoge las sesenta y cinco coplas que se cantaban en el paso de la Santa Cruz y estaba inédito hasta ahora. Lo debió de escribir en 1882. Podemos leer las coplas de su puño y letra:











              Manuscrito de Matías R. Martínez. Coplas de el paso de la Santa Cruz (1882)


Damos fin a este artículo insertando -sin anotaciones al margen- un cuento popular burguillano que Matías R. Martínez publicó, en clave de humor -y por el Señó que nadie se ofenda, ni disguste, hay que leerlo situándonos en el contexto del siglo XIX-, en el primer número de la revista "El Folk-Lore Frexnense" (1883), su título:            

LOS LISIADOS.


Una vehj cogió Nuehjtro Señó á tóhj lohj malohj qu´habia en´a groria y lohj ató con una cuerda, y lohj puso recorgando der cielo.

Cuando ehjtaban ataohj toitohj le dijo á San Pedro que cogiera la cuerda y se ehjtubiera asina jata qu´ér le dijera que sortar´ aqueya gente. Pòhj señó, que se puso er Señó á decí misa, y cuando bá y dice: "SURSUN CORDA". ¿Y qué s´iba figurao San Pedro? Pensó qu´er Señó l´iba dicho: "suerta la cuerda", y la sortó, y toitohj lohj malohj cayeron abajo. A unohj se le rompió un brazo, á otrohj se le sartó un ojo. á otro se lálestim´una pielna, y er resurtao de toito jué quér mundo se yenó de gente lisiá. Por eso tohj lohj malohj tienen argun defeto; porqu´ehjtán cahjtigaohj pó la mano e Diohj.

Un cordial saludo.

Autores:

Antonio Surribas Parra y 
Pablo Paniego Díaz.

(Publicación 1ª edición: 10 de junio 2015).


Agradecimientos:


A Ignacio Bravo Martínez, por su amabilidad y cesión para su publicación del Manuscrito de el paso de la Santa Cruz, de su abuelo Matías R. Martínez.


A Antonio Surribas Fernández-Salguero, por la corrección de este artículo.


(Reservados todos los derechos de autor. Prohibida la reproducción sin permiso de los autores). 





jueves, 7 de noviembre de 2019

HALLADO UN IMPORTANTE DOCUMENTO EN EL ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL QUE DEMOSTRARÍA EL ORIGEN TEMPLARIO DE LA ANTIGUA IGLESIA DE SANTA MARÍA DE LA ENCINA DE BURGUILLOS DEL CERRO





El documento hallado en el Archivo Histórico Nacional contiene los autos originales seguidos en los años 1589 a 1593, en el Tribunal Eclesiástico de Badajoz.

En estos autos, iniciados a instancia de D. Juan Fernández de Segura, cura rector de la Iglesia parroquial de Santa María de la Encina, se recoge que quedó probado, por los documentos presentados por el cura rector, que la iglesia de Santa María era la más antigua de Burguillos, que esta fue fundada 200 años antes de la reforma de 1476, que era la de mayor tamaño, que era la iglesia matriz y que a ella concurrían las procesiones de las demás iglesias.

                                   A.H.N. Sección Osuna

Para probar que la parroquia de Santa María de la Encina fue fundada doscientos años antes de la reforma y era de mucha antigüedad, el cura rector alegó en los autos que a partir del año 1476 se procedió a reedificar la iglesia de forma importante, alargándose y ensanchándose. Como prueba presentó el documento original, fechado en 1476, que contenía la “Bulla” dictada con motivo de las obras de reforma y ampliación de Santa María. En la Bulla “se concedían muchas gracias e indulgencias a los devotos que concurrieran con sus limosnas para ayudar a los gastos de ensanchar la iglesia de Santa María de Burguillos”.


                            A.H.N. Sección Osuna. Bulla original, año 1476

CONCLUSIÓN.

La antigua iglesia fue levantada por la Orden del Temple, al pie del castillo de Burguillos del Cerro, bajo la advocación de su patrona, Santa María de la Encina, a mediados del siglo XIII.



                    Fotografía de Fernando Garrorena, 1929. Colección particular

La iglesia levantada por los templarios constaba, hasta el año 1476, de cabecero en forma de torre defensiva y una nave central, unidos mediante un maravilloso arco triunfal. 



         En azul figuran señalados los muros originales de la iglesia derribados en 1476


Contaba con una cubierta de teja sobre madera que descansaba en los muros. 
Se amplió a partir de 1476 de una forma importante: se derribaron los muros laterales de la única nave existente para ampliarla, construyéndose las dos naves laterales, los contrafuertes para sostener los nuevos muros y los pilares octogonales para sostener la nueva cubierta. También se levantó en el lado oeste una nueva torre para albergar el campanario. La entrada a la iglesia se realiza por tres puertas, una en el muro sur, en el lado de la epístola, otra en el lado del Evangelio y la tercera a los pies de la iglesia.
En el muro del evangelio -oeste- se construyó una capilla en la que se situaría el panteón de Hernando de Castañeda, corregidor de la villa (1522). Aún hoy se conservan los restos del panteón en la capilla de Santa María.




La iglesia de Santa María de la Encina está asentada sobre una necrópolis cristiana posterior a la conquista: “es el resultado de las distintas huellas que el paso del tiempo ha impreso en sus muros, es un libro en el que se pueden leer los mensajes que nos han dejado las manos de artesanos y maestros, desde su edificación inicial en el siglo XIII, hasta su abandono a fines del XVIII, ... Su aspecto gótico mudéjar refleja las magníficas habilidades de los muchos artesanos que habitaban la comarca, artesanos que heredan técnicas constructivas y gustos estéticos precedentes”. (1)

La iglesia fundada a mediados del siglo XIII por la Orden del Temple es, por tanto, profundamente remozada a fines del siglo XV, pasando de tener una sola nave a disponer de tres naves, capilla y torre para el campanario.




                    Santa María de la Encina antes y después de la rehabilitación actual



Saludos cordiales.

Antonio Surribas Parra
Autor de Burguillos y su historia

Agradecimientos a Antonio Surribas Fdez-Salguero por la corrección de este artículo.

  




(1) Guía de Santa María de la Encina.