viernes, 31 de octubre de 2014

EXCURSIÓN ARQUEOLÓGICA A GURUVIEJO, BURGOS EL VIEJO

                              El castillo de Burguillos visto desde Guruviejo o Burgos el Viejo

Hacía tiempo que teníamos interés en organizar una visita a Guruviejo, en busca de la "cueva" de la que todas las fuentes escritas y orales nos hablaban de su existencia.
A medida que íbamos organizando la excursión, se iban uniendo más amigos deseosos de acompañarnos en la bonita experiencia. La cita era para el jueves día 30 de octubre, a las diez de la mañana, en el paseo de la Fuente Llano.

La expedición la formamos: Apolonio Conde Olmedo, Antonio Carretero Melo, Antonio Fernández-Salguero Carretero, Encarnación Giraldo Díaz, José Sánchez Sánchez, Francisco García Pulido, Manuel Chávez Cerrajero, Isidoro Salguero Cerrajero, Víctor Gibello Bravo y Antonio Surribas Parra.



                                                  El equipo con Guruviejo al fondo

La ruta que seguimos fue por la carretera de Jerez, camino de Boyero, subimos hacia el Campo de la Corza, finca en la que dejamos los vehículos.Tras un paseo de un kilómetro, aproximadamente, llegamos a Guruviejo.

Guruviejo, o Burgos el Viejo, como cada cual prefiera, es uno de los muchos yacimientos arqueológicos  que posee el rico término municipal de Burguillos del Cerro. Sin embargo, lejos de ser “uno más”, constituye uno de los asentamientos más importantes y pieza esencial para comprender los procesos de ocupación y explotación históricas del territorio burguillano y, si nos apuran, hasta fundamental para la población en cuanto que están íntimamente conectados y comparten una trayectoria común.

La tradición oral de Burguillos recoge noticias y leyendas vinculadas a Guruviejo, unas surgidas de la fantasía popular y otras cimentadas en datos reales que, con mayor o menor fortuna han llegado hasta nosotros. Una de estas noticias informaba de la existencia de una “cueva” en el cerro. Hace unos días, surgió la posibilidad de verificar si el dato era correcto gracias a que Manuel Chávez Cerrajero decía conocerla. En el día de ayer, un grupo de entusiastas de la arqueología y la historia nos desplazamos al lugar con la emoción de niños ávidos de descubrimientos. Según nos acercábamos al promontorio y lo escalábamos, el entusiasmo crecía. Gracias a nuestro guía, encontramos una oquedad abierta en el farallón cuarcítico.


                                                     Oquedad de entrada a la "cueva"

Por ella nos colamos con todas las preocupaciones posibles. Ya en el interior, una vez que los ojos se acostumbraron a la oscuridad reinante, apreciamos la existencia de un espacio relativamente amplio dispuesto en sentido este-oeste con una agujero a modo de ventana abierto hacia poniente, agujero por el que entraba luz y ventilación al espacio. 


                                                       Agujero-ventana de la "cueva"

El lugar, parcialmente colmatado de piedras y tierra arrastradas por la lluvia, resultó altamente interesante. Un análisis superficial de la formación evidenció que no se trataba de una cueva y sí, por el contrario, de una antiquísima mina de la que se extrajo mineral de hierro. Las vetas del mineral fueron extraídas con paciencia de años y un trabajo agotador. Aún pueden apreciarse las huellas del picoteado concienzudo de la piedra en busca del hierro.


                                          Interior con las huellas del picoteado de la mina

Es difícil precisar sin realizar una excavación arqueológica en qué momento se extrajo el mineral de la mina; sin embargo, su vinculación con el asentamiento arqueológico en el que se integra permite establecer una ligazón con su dilatada secuencia de ocupación que nos lleva desde la Segunda Edad del Hierro hasta el período de ocupación islámico.


                                                    Vista desde el agujero-ventana

Una vez agotados los recursos mineros, el espacio siguió siendo útil a la comunidad allí residente a modo de almacén y fresquera, pues su temperatura ha de ser baja y constante a lo largo de todo el año.

Ya en el exterior, saliendo de la bocamina no sin ciertas dificultades, dada la estrechez del acceso, decidimos visitar la parte más alta del yacimiento arqueológico. En el acceso a la cumbre topamos con elementos realmente interesantes, entre ellos la sólida muralla que lo circundaba, de la que son visibles numerosos vestigios y numerosísimos restos cerámicos, tanto constructivos como de mesa y almacenaje. Estos restos informan de la dilatada historia del lugar. Entre ellos destacan cerámicas de la Edad del Cobre, romanas, al menos desde tiempos altoimperiales, e islámicas.


                                                           Restos de la muralla 

Las vistas panorámicas de Burguillos del Cerro son realmente espectaculares desde Guruviejo, en la falda de la sierra que mira hacia el pueblo, se extienden los restos de la antigua población dispersos por un amplio espacio. Qué duda cabe, estamos ante unen yacimiento arqueológico con un potencial enorme, su investigación, estudio y puesta en valor, podrían suponer un motor más para el necesario desarrollo de nuestro pueblo. Mientras tanto, Guruviejo, se mantiene a la espera, paciente, ya ha superado siete siglos de olvido y, de algún modo, reclama la atención que merece.

                                       Vista de Burguillos del Cerro desde Burgos el Viejo

ANTIGUA DOCUMENTACIÓN ESCRITA SOBRE BURGOS EL VIEJO.

Las noticias más antiguas que tenemos de Burgos el Viejo, están escritas en las Cántigas de Alfonso X  el Sabio, cántiga número 199, donde nos dice:

“Por én direi un miragre que fez por un peleteiro que morava na fronteira de un castelo guerreiro que Burgos está llamado et demais está fronteiro de Xerez de Badallonce ú sóen andar ladroes. Com` é mund` avondado de máes et d´ ocaioes…”.

También encontramos referencias escritas de Burgos el Viejo y de su castillo, en las Ordenanzas Municipales de 1530, promulgadas por Alvaro de Zúñiga, II Duque de Bejar y Señor de la villa de Burguillos. Ordenanzas manuscritas por Matías R. Martínez en 1877. En el título 63 de las mismas nos dice:

“Que viene de la sierra de Burgos el Viejo. y dende por la ladera del castillo de Burgos el viejo á dar á un serrejon agudo q´ está de yuso del camino q´ va a dar a la casa de Alonso Trigo”.
Nos está señalando la localización del castillo de Burgos el Viejo, hoy llamado Guruviejo. Dándonos la referencia de la sierra limítrofe, hoy llamada Risco de la Cárcel, camino de la finca de Sotrigo(Alonso Trigo).

Los resultados de la jornada arqueólogica no han podido ser más fructíferos y los integrantes de la misma nos hemos sentido plénamente satisfechos con la constatación de que una parte importante de los orígenes de Burguillos están en Guruviejo, Burgos el Viejo.
Un cariñoso saludo.

Antonio Surribas Parra.

Víctor Gibello Bravo. (Arqueólogo, director de Arqveocheck).






(Reservados los derechos de autor.Prohibida la reproducción sin permiso de los autores).
(Prohibida la reproducción de las fotografías sin permiso del autor).





lunes, 27 de octubre de 2014

TOMA DEL CASTILLO DE BURGUILLOS POR EL REY PEDRO I EL CRUEL




Estimados amigos, en el segundo capítulo tratamos la visita real realizada por el Rey Alfonso XI a Burguillos en 1331.

INTRODUCCIÓN.

En este tercer capítulo, para comprender las razones de la visita, vamos a analizar la gran importancia que tenía para la Corona de Castilla el Señorío de Burguillos, con su amplio término.

Por un lado, la importancia militar desde la dominación templaria, al contar con un poderoso castillo. El extenso área de influencia abarcaba los términos de Burguillos, Valverde y Atalaya.



Por otro lado, la importancia económica del Señorío, que reportaba grandes beneficios a la Corona.

Como nos cuenta el historiador Manuel Terrón Albarrán, en su disertación "Problemática histórica en torno al Fuero del Baylío", en 1237 Fernando III reguló los montazgos del Temple, abriendo grandes beneficios económicos a los territorios dominados por la Orden.
Por el Códice de las tierras de Santiago de Compostela sabemos que se le adjudicaron a los templarios los portazgos del Reino de León, precisamente en Burguillos y Alconchel.
Burguillos se convertía en la avanzadilla de las grandes encomiendas occidentales.

Así, a lo largo del siglo XIV, Burguillos generaba grandes rentas a sus titulares, tanto a la Corona como a los Señores dueños de la villa.
La percepción de rentas en el Señorío eran propiedad de la Corona y esta los otorgaba a los Señores en la "donación del Señorío".

El portazgo otorgado por Fernando III a los templarios se seguía cobrando a lo largo del siglo XIV. El portazgo era una contribución que se cobraba a toda persona y mercancía que pasaba por el término. Estaba perfectamente regulado y generaba grandes sumas a la Corona.
Otra fuente importante de ingresos que generaba el Señorío de Burguillos era el montazgo. Contribución que se cobraba a los dueños de los ganados que transitaban el término. Burguillos fue uno de los primeros sitios en el que se cobraba el montazgo, dado que era el destino de los ganados que provenían del norte a pasar el invierno en su término, por su riqueza en pastos y bellotas.

Por tanto, y como resumen de esta introducción, diremos que esta gran importancia militar y económica del Señorío de Burguillos, a lo largo del siglo XIV, explica el desmesurado interés de grande Señores, siempre muy próximos al Rey, en recibir la donación del Señorío por parte de la Corona.

BURGUILLOS DE 1330 A 1353.

Burguillos volvió a poder de la Corona de Castilla en 1330, tras la posesión durante dos años por la Corona de Portugal.

Permanecerá en posesión de la Corona de Castilla desde 1330 hasta la donación del castillo de Burguillos realizada por Alfonso XI a Alfonso Fernández Coronel.

En los diversos libros escritos sobre la historia de Burguillos se habla de una donación de Alfonso XI a Alfonso Fernández Coronel en 1312. Esta fecha, en mi opinión, es errónea, dado que Alfonso Fernández Coronel contaba en esa fecha con siete años de edad. Nació en Sevilla hacia 1305.
Por otro lado, Alfonso XI nació en 1311 y, por tanto, contaba con un año de edad.
El dato erróneo se ha tomado y reproducido reiteradamente al escribir sobre la historia de Burguillos.
Este error se ha producido al tomar literalmente la descripción de la donación en la crónica del Rey Don Pedro, escrita por Pero López de Ayala, en la que dice :"Que el Rey Alfonso le diera cuando la Orden del Templo se desatara". Por ello se tomó la fecha de 1312 como la de donación del Rey a Alfonso Fernández Coronel.

No hay documentación que recoja la fecha exacta de la donación.
Sabemos que Alfonso Fernández Coronel perteneció a una familia sevillana de poderoso linaje. En 1329 ya era alguacil mayor de Sevilla y representó a la ciudad en las cortes de Valladolid. En 1331 fue nombrado caballero por Alfonso XI, ganándose la confianza del Rey, y acumuló cargos y honores.

Una buena pista para conocer la fecha de la donación es que en 1348 recibió el castillo de Capilla, siempre muy ligado a Burguillos por tener los mismos dueños.

En el Archivo Histórico Nacional se conserva una carta del Rey Alfonso XI dirigida al Concejo de Burguillos para que respete a Ruy Gómez la merced de una dehesa. La carta está fechada el 23 de marzo de 1346. Esto certifica que en 1346 la villa de Burguillos aún pertenecía a la Corona. El Concejo era el órgano que gobernaba la villa. La carta iba dirigida al Concejo, no al Señor, ya que la villa era de propiedad Real.
Signatura del documento: ARCHIVO GENERAL DE SIMANCAS. PTR,LEG,58,DOC.72.
(Este es el documento más antiguo que he encontrado sobre Burguillos en el Archivo Histórico Nacional, año 1346)  



                                       Carta de Alfonso XI al Concejo de Burguillos(1346)

Por tanto, y como fecha más probable, tenemos 1348, como año de la donación de Burguillos por Alfonso XI a Alfonso Fernández Coronel.

El castillo de Burguillos permaneció en posesión de la Corona de Castilla desde 1330 hasta 1348.

En 1350, a la muerte de Alfonso XI, le sucede en el trono su hijo Pedro I de Castilla, llamado el Cruel. Contaba con quince años de edad.


Con la ascensión de Pedro I al trono, Juan Alfonso de Alburquerque, hijo de un anterior dueño del castillo de Burguillos, el portugués Martín Gil de Sousa, se convirtió en la persona más poderosa del Reino.

Alfonso Fernández Coronel, ya señor de Burguillos, se acercó a Juan Alfonso de Alburquerque para ganar influencia y poder dentro del Reino de Pedro I.

El Rey, por consejo de Juan Alfonso de Alburquerque, donó a Alfonso Fernández Coronel la villa de Aguilar(Córdoba).
Previamente habían convenido Alfonso Fernández Coronel y Juan Alfonso de Alburquerque que el primero le daría al segundo la villa de Burguillos a cambio de que el Rey le diera Aguilar. Esta promesa nunca se cumplió, por lo que Alfonso Fernández Coronel se ganó la enemistad de Juan Alfonso de Alburquerque y cayó en desgracia ante el Rey.

Vuelvo a subrayar la importancia militar y económica de Burguillos, siempre pretendida por los señores próximos al Rey.

En la "Crónica del Rey Don Pedro", escrita en el siglo XIV por Pero López de Ayala se narran estos hechos en el año dos, capítulo XXI.

En 1352, el Rey declaró traidor a Alfonso Fernández Coronel, al haberse puesto al lado  del bando contrario al Rey. También se ganó la enemistad de su valido Juan Alfonso de Alburquerque, al no cumplir la promesa de entregarle el castillo de Burguillos.
Por miedo no acudió a las Cortes de Valladolid, a lo que tenía obligación por su dignidad de rico hombre.

Cuenta la Crónica del Rey que temiendo las represalias se encerró en su castillo de Aguilar y mandó pertrechar los castillos de Burguillos, Capilla y Torija.
El Rey Pedro el Cruel llegó a la puerta de Aguilar para tomar la villa con sus tropas, a lo que Alfonso Fernández Coronel se negó.
Estando a las puertas de Aguilar recibió el Rey la noticia de la insurrección en Asturias de su hermano Enrique, por lo que dejó Aguilar y se encaminó a Asturias.

Sigue contando la Crónica que de camino a Asturias, y como represalia contra Alfonso Fernández Coronel, se encaminó a tomar los castillos de los que era poseedor: Burguillos, Montalvan, Capilla y Torija.

TOMA DEL CASTILLO DE BURGUILLOS POR PEDRO I EL CRUEL.(1352)

La toma del castillo de Burguillos le llevó al Rey Pedro I el Cruel algún tiempo.
"Crónica del Rey Don Pedro".Año tercero, capítulo III.


                                                              Castillo de Burguillos

La defensa debió ser muy dura y encarnizada. El castillo se alza sobre un alto cerro y tenía dos perímetros defensivos, el primero era irregular y se adaptaba a la topografia del terreno, ya construido desde época templaria. El segundo recinto es el cuerpo principal de la fortaleza, con la torre del homenaje como baluarte.


                 Catálogo monumental de España. Provincia de Badajoz. José R. Mélida(1907-1910).
                                                 Croquis de la planta del castillo de Burguillos

Para tomar el castillo las tropas de Pedro I necesitaron poner bastidas. Las bastidas son torres de madera de asalto, equipadas con ruedas de madera y tenían que ser impulsadas por numerosos hombres.


                                                     Bastida para la toma de los castillos

Podemos imaginar la dificultad que tuvo el Rey para asaltar el castillo, por las duras rampas de acceso que tiene.

Además, la defensa del castillo, según nos cuenta Carmen Fernández-Daza, estaba dirigida por el Alcaide Juan Fernández Coronel, hijo o familiar muy próximo a Alfonso Fernández Coronel.

Una vez fue tomado el castillo por el Rey, el Alcaide fue hecho prisionero y, como castigo por su feroz resistencia, el Rey ordenó que le cortaran las dos manos.

Una vez conquistado el castillo de Burguillos, el Rey partió para Asturias, donde apaciguó la insurrección de su hermano Enrique.
Volvió a Aguilar con su tropa, junto a Juan Alfonso de Alburquerque, y en 1352 conquistó Aguilar. A pesar de la dura resistencia de Alfonso Fernández Coronel este fue apresado y mandado por el Rey Pedro el Cruel a ser decapitado.

DONACIÓN DE BURGUILLOS A BEATRIZ, HIJA DE PEDRO I.

En el año 1353, son donados por el Rey Pedro I los castillos de Burguillos, Montalban y Capilla a su hija Beatriz. Esta acababa de nacer en Córdoba. Su madre era María de Padilla, amante del Rey.

El castillo de Burguillos se mantiene en posesión de Beatriz hasta la muerte de su padre, el Rey Pedro I, en 1369; año en el que vuelve a propiedad Real, a manos de Enrique II de Castilla, sucesor de Pedro I. Enrique II era hijo bastardo de Alfonso XI y Leonor de Guzmán.

Desde 1369 hasta 1374 se mantuvo Burguillos en poder de la Corona de Castilla.

Mediante un privilegio otorgado por el Rey Enrique II de Castilla, el 5 de mayo de 1374, le es concedida la posesión y jurisdicción de Burguillos a Alfonso Fernández de Vargas, Señor de la villa de Burguillos, del que se conserva su mausoleo en la antigua Iglesia de San Juan, donde se hizo enterrar a su muerte. Será protagonista de un próximo capítulo de este blog.
Signatura del documento: A.H.N.OSUNA ,C.339,D.5-6


                                             Presentación del Privilegio del Rey Enrique II



                                                      Privilegio del Rey Enrique II(1374)


Saludos cordiales.

Antonio Surribas Parra

Agradezco a mi hijo Antonio la corrección de este artículo.


(Reservados los derechos de autor.Prohibida la reproducción sin permiso del autor).
(Fotografías del castillo propiedad del autor.Prohibida su reproducción sin permiso del autor).



   
    






viernes, 17 de octubre de 2014

VISITA DEL REY ALFONSO XI DE CASTILLA A LA VILLA DE BURGUILLOS (1331)




Estimados amigos, en primer lugar querría daros las gracias por la estupenda acogida que ha tenido el primer artículo del blog.

Para continuar nuestro repaso a la historia, la entrada que hoy presento trata uno de los episodios más importantes ocurridos en la historia de Burguillos y con notable importancia en la historia de España. 

Tanto por la relevancia de sus protagonistas: el Rey Alfonso XI de Castilla y el Infante Don Alfonso de la Cerda (Nieto de Alfonso X).
Como por el hecho en sí: poner fin a los problemas sucesorios en el Reino de Castilla y León, que venían desarrollándose desde la época de Alfonso X.

BURGUILLOS DE 1311 A 1331.

Después de un período de importante crecimiento, durante la pertenencia de Burguillos a la Orden del Temple y tras la disolución de esta en 1312, aprobada en el Concilio de Viennes, la villa se incorporó a la corona de Castilla.

El 2 de julio de 1311, antes incluso de la disolución oficial de la Orden del Temple, Fernando IV de Castilla cede los castillos de Burguillos y Alconchel al Rey de Portugal Don Dinis, como fianza de un préstamo de 3.600 marcos de plata, que el Rey Fernando IV necesitaba para la guerra de Granada.

Es por ello que en los años 1312 y 1313 el castillo de Burguillos está en posesión del II Conde de Barcelos, Don Martín Gil de Sousa, alférez mayor del Rey de Portugal Don Dinis.
Este Don Martín es padre de Alonso de Alburquerque, personaje que encontraremos relacionado con Burguillos décadas después, por sus deseos de poseer el castillo.

En el año 1320, habiendo adjudicado el Papa Juan XXII el castillo de Burguillos a la Orden de San Juan y por haberse apropiado indebidamente del castillo, es excomulgado Fernando Velasco Pimentel por orden del Pontifice.

En el año 1328 firman un acuerdo el Rey Alfonso XI de Castilla y el Rey Don Alfonso IV de Portugal, por el que, entre otras cuestiones, se entregan varios castillos como garantía de la boda real celebrada entre Alfonso XI y la hija del Rey de Portugal, Doña María. Por este acuerdo el castillo de Burguillos es entregado a la corona de Portugal.

En el año 1330, se celebra un encuentro entre los Reyes de Castilla y Portugal en Fuente Aguinaldo . En ese encuentro acuerdan la devolución de los castillos entregados en garantía dos años antes. Así el castillo de Burguillos vuelve a posesión del Rey Alfonso XI de Castilla.

VISITA DEL REY ALFONSO XI A LA VILLA DE BURGUILLOS.

En el año 1331 se produce una tregua entre el Reino de Castilla y el Reino de Granada.
                                                             Crónica de Alfonso XI

Cuentas las crónicas del Rey Alfonso XI, que estando éste en la ciudad de Sevilla, recibió cartas de su abuela, la Reina Doña Isabel de Portugal, en las que le decía que iba a venir a Jerez de Badajoz y que tenía gran deseo de verle, para hablar con él y decirle algunas cosas por su honra.

Don Alfonso XI envió cartas a su abuela la Reina Doña Isabel, diciéndole que le placía verse con ella y que partía inmediatamente para Jerez.
El encuentro duró tres días. Pasados los cuales Doña Isabel volvió a Portugal y Alfonso XI se encaminó a Burguillos.


                                                               Castillo de Burguillos

Siguen contando las crónicas, que encontrándose en Burguillos el Rey, en el año 1331, llegó hasta él un mensajero enviado por el Infante Don Alfonso de la Cerda. El mensajero le anunciaba que el Infante venía a su merced y le solicitaba posada en Burguillos.

Alfonso de la Cerda era pretendiente al trono de Castilla, desde hacía décadas, por ser hijo de Fernando, primogénito del Rey Alfonso X y por tanto heredero directo al trono.
Alfonso de la Cerda se había autoproclamado Rey de Castilla de 1288 a 1304.

Alfonso XI, al recibir en Burguillos la noticia de que el Infante Alfonso de la Cerda venía a su encuentro, para rendirse a la voluntad del Rey, mandó le prepararan las mejores posadas.
Las mejores posadas estaban naturalmente en el castillo.

El Rey Alfonso XI, y toda su corte, se hospedó en el castillo la noche antes de la llegada del mensajero. Al día siguiente, salió el Rey, acompañado de su corte y del Obispo de Badajoz Don Bernabé, a recibir al Infante Alfonso de la Cerda.


                                    Historia Eclesiástica de la Ciudad y Obispado de Badajoz  
                                                             Juan Solano de Figueroa

El encuentro entre el Rey y el Infante se produjo, según cuenta Matías Ramón Martínez, recogiendo la tradición oral que había llegado hasta finales del siglo XIX, en la pared septentrional del muro que rodeaba a la Fuente del Paseo de la Fuentellano (Llano de la Fuente). Pared llamada popularmente de "Roba-Castilla".


                                              Paseo de la Fuentellano (Llano de la Fuente)


                   Dibujo de la Fuente.Topografía médica de Burguillos.Manuel Trullás y Soler(1883)


                                     Dibujo vista lateral de las columnas y bóvedas del estanque
                                     Topografía médica de Burguillos.Manuel Trullás y Soler(1883)                                                

                                          Apuntes...villa de Burguillos... Matías R. Martínez

Tan pronto estuvo el Infante, que contaba con más de sesenta años de edad, ante el Rey, que contaba con veintinueve años de edad, le besó las dos manos. Besándole una se confesaba vasallo y besándole la otra se reconocía arrepentido.


                                               Confirmación de privilegios por Alfonso XI


Ambos personajes volvieron a la villa, al castillo, donde hizo el Infante carta de renuncia al trono de Castilla( Pared de Roba-Castilla) y le besó de nuevo las manos, mostrándose como su vasallo.

El Rey, a cambio, le dio parte de las rentas del Reino, villas y lugares, para él y para sus herederos.

El encuentro en Burguillos puso fin a los problemas sucesorios que se habían producido en el Reino de Castilla y León desde la época de Alfonso X.


Antonio Surribas Parra

Agradezco a mi hijo Antonio la corrección de este artículo.

www.facebook.com/burguillosysuhistoria


Nota: La fuente del paseo de la Fuentellano será protagonista de una próxima entrada de este blog, por la especial importancia que tuvo entre los monumentos de Burguillos.  


 



  

jueves, 2 de octubre de 2014

PRESENTACIÓN DE BURGUILLOS Y SU HISTORIA



Este blog nace con la intención de dar a conocer el rico pasado de la historia de Burguillos  del Cerro.
Tenemos la enorme suerte de haber contado con historiadores de la talla de Matías Ramón Martínez y Martínez, de Carmen Fernández-Daza Alvear y de Juan Cumplido Tanco, que en sus publicaciones han contado sabiamente la historia de Burguillos.
En los últimos años se han publicado libros, redactado ponencias para congresos, realizados trabajos y estudios arqueológicos que han revisado y puesto al día la historia de nuestra localidad.
Desde aquí quiero dar a conocer la extensa documentación que he reunido a lo largo de los años, utilizando además este medio para llegar a la gente joven. Que a través de una alternativa dinámica y al alcance de todos, como es este blog, conozca nuestra historia.
Pretendo ser riguroso en los datos, pero también ameno y accesible, utilizando mucho material gráfico, reproducciones, fotografías y vídeos.
Este blog también debe de ser una llamada de atención para mostrar el estado de conservación de nuestro patrimonio.
La participación con el lector irá siempre en dos direcciones, ya que este podrá comentar o dar su opinión acerca de cualquier aspecto relacionado con cada artículo, iniciando una participación que enriquezca el contenido del blog.

VISIÓN PERSONAL. BIBLIOGRAFÍA.

Desde mi juventud he tenido siempre un interés y gusto especial por todo lo referido a la historia de Burguillos. Además, viviendo en nuestro pueblo , esta inquietud se alimenta de forma mucho más fácil.

Recuerdo,  cuando era pequeño, jugar entre las paredes de Santa María. Ya en edad juvenil, en las noches de Semana Santa, tras las procesiones, subíamos los amigos a Santa María, sentándonos en el suelo entre sus maravillosas arquerías. Muy tarde, en la oscuridad y silencio de la noche, con el frío propio de la época del año, los niños y niñas que allí hacíamos juegos espiritistas para divertirnos, temblábamos con el simple hecho de que cualquier espíritu proveniente de la historia de nuestros ancestros apareciese entre nosotros ante la tenue luz de una vela.Cosas de juventud.
No iban descaminados nuestros pasos al querer ponernos en contacto con nuestros antepasados, los Caballeros Templarios.


                                              Antigua Parroquia de Santa María de la Encina

En los estudios arqueológicos realizados en Santa María, en el marco de la restauración del edificio, estudios dirigidos por el excelente arqueólogo Víctor M. Gibello Bravo, han permitido confirmar la existencia de una necrópolis plenomedieval, anterior a la propia Iglesia, con enterramientos datados entre el segundo tercio del siglo XIII y mediados del siglo XIV.
El conjunto funerario medieval y postmedieval de Santa María de la Encina (Burguillos del Cerro (Badajoz)”. Víctor M. Gibello Bravo. Congreso Nacional de Arqueología, Zaragoza.2001.
                                             
También en edad temprana, cuando íbamos a jugar a San Juan (Ex-Parroquia de San Juan Bautista) me llamaba la atención ver abandonada en una de sus antiguas capillas la tumba de un señor. Aún no sabía quién era, pero sí sabía que tenía que ser alguien muy importante. La estatua que presidía la tumba llevaba una espada enorme encima de su cuerpo. Años después supe que era el mausoleo realizado en mármol, proveniente de la cantera llamada Pedrera del Manco, de Alfonso Fernández de Vargas, el señor de la Higuera, vestido con el hábito franciscano. Señor de la villa de Burguillos en la segunda parte del s. XIV y personaje clave en el devenir de nuestra población en los siglos posteriores, al vender sus herederos la villa al Duque de Béjar.
La Pedrera del Manco ha sido la cantera de mármol más antigua de nuestra población, podemos datar obras realizadas con mármol procedente de esta cantera desde la época de la Beturia, pasando por la romana, visigoda, hasta la edad media.
                                                       
                                                     Antigua Parroquia de San Juan Bautista

En esas edades de vivir con total inocencia, subíamos al castillo a corretear por su patio de armas y escondernos en las torres. El suelo del salón de la torre del homenaje estaba en permanente excavación, los montículos de tierra eran continuos, se buscaba el "becerrito de oro", fábula presente en la fantasía burguillana desde tiempo inmemorial.
Por todo ello, cogíamos un tremendo cariño a nuestros monumentos y nuestra imaginación volaba pensando quién los habría construido de forma tan maravillosa. Cualquier niño burguillano se ha imaginado en algún momento ataviado cual valiente caballero templario en una torre del castillo o como una dama elegante de la época.

                                                   
                                                                  Castillo Templario        

Con la llegada de los estudios de historia en los primeros cursos de bachillerato, esa inquietud se iba convirtiendo en interés por saber.

Mi primer profesor de Historia en el Colegio de San José de Villafranca de los Barros fue D. Manuél Bastos, hombre muy serio y gran profesor, supo transmitirnos un gran interés por la historia de España. Recuerdo que nos ponía un examen mensual tipo test de cien preguntas, en la que eran evaluados desde la lista de los reyes godos hasta hechos puntuales. Si fallabas más de tres preguntas de las cien suspendías. Cuál era el secreto para no suspender, cada examen duraba tres días de clases, al final de cada día el delegado recogía y guardaba los exámenes para seguir al día siguiente. ¿Y qué hacíamos en el tiempo de estudio? Cada uno recogía su examen y corregía las preguntas, previo estudio de la respuesta correcta, así todos aprobábamos el examen, al tener menos de tres fallos. D. Manuel había conseguido que estudiáramos la historia, a sabiendas de la trampa que realizábamos.
En los últimos cursos de bachiller tuvimos un magnífico profesor de Historia del Arte el P. Medina S.J. Sus técnicas de enseñanza ya eran muy avanzadas para la época, años 80, ponía especial interés en enseñar el arte a través de la imagen. Sus exámenes consistían en reconocer los monumentos, los cuadros, el estilo, a través de la proyección de diapositivas. Así nos transmitió un cariño por la pintura, por las catedrales o por el arte. Nos cultivó una afición que ha perdurado en el tiempo.    

Como en mi juventud me gustaba la historia, quería saber todo sobre la de Burguillos.
Indagando supe por mi padre que existía un libro escrito acerca de Burguillos por un escritor burguillano y que su nombre era Matías Ramón Martínez.
Rápidamente me puse a averiguar quién podía tener un ejemplar del libro. Entonces tenía quince años. A través de D. Juan Cumplido (Párroco) supe que una familia amiga disponía de un ejemplar, se lo pedí prestado, pidiéndoles permiso para hacer una copia del mismo. La leí con tal afán que no hice otra cosa en dos días. El libro era "Apuntes para un mapa topográfico-tradicional de la villa de Burguillos perteneciente a la provincia de Badajoz", por Matías Ramón Martínez y Martínez. Editado en Sevilla en 1884,dentro de la colección Folk-lore español, biblioteca de las tradiciones populares españolas, tomo VI, director Antonio Machado y Alvarez.


Esta copia del libro que realicé me ha acompañado toda mi vida. Matías R. Martínez me descubrió la importancia de Burguillos, me dio a conocer las civilizaciones que se habían asentado en nuestro territorio. Me enseñó entonces que la Orden del Temple había fundado Burguillos en 1229 y lo tuvieron en su posesión hasta 1312, año en que fue disuelta la Orden.
Al leer la copia del libro me llamó la atención que faltaban las hojas que van de la 217 a la 220, hablaban del Ex-convento de San Francisco (San Isidro). Aquello me intrigó tremendamente. Por qué habían arrancado esas hojas. Obtuve la respuesta de la hija del dueño del libro, ya hombre de edad avanzada:" Mi padre las arrancó porque hablaban de una secta malísima que había en el convento y no quería que nadie lo leyera por estimar que podría ser un mal ejemplo" .Aún fue peor saber la razón, mi imaginación se disparó, secta en el convento de San Isidro. Les pregunté a mis padres, nada sabían. Le pregunté a Don Juan (Párroco), sabía algo pero no quería contarme. Muchos años después di con la secta, al leer documentos de la Inquisición en Llerena, se llamaba de los Alumbrados. Por fin en los años noventa tuve la enorme alegría de adquirir en una librería de antiguo un ejemplar original del libro de Matías R. Martínez, así pude leer las páginas 217 a 220 que faltaban en la copia que hice del libro prestado veinte años antes y conocer las andanzas de la secta de los Alumbrados y cómo prendió en el convento de San Francisco a comienzos del siglo XVII.
                                       
En 1977, tenía diecinueve años, me ocurrió un hecho que pudo cambiar mi vida.
(Adelanto que no la cambió).
Un amigo que vivía en Sevilla, colaborador de D. Juan Cumplido en la búsqueda de información para su futuro libro, nos contó que había encontrado en el Archivo de Indias una carta de un burguillano, antiguo Virrey del Perú, que al sentirse morir la escribió desde su casa en la calle Pilar Grande de Burguillos a su hermano que vivía en Barcarrota. En la carta le dibujaba un plano del patio de su casa, en el que le señalaba la situación en la que había enterrado dos orzas con monedas de oro traídas de América.
El antiguo Virrey murió y la carta no llegó a su destino, se guardó en el Archivo de Indias.
En una próxima entrada contaré la historia completa del tesoro escondido, historia cierta palabra por palabra.

A través de mi abuelo Joaquín, médico de Burguillos durante varias décadas en el siglo pasado, supe que existía un estudio sobre la historia local, relacionado con la medicina, realizado por un médico catalán que había ejercido en Burguillos a finales del siglo XIX. Ese estudio del que tenía referencias mi abuelo era la Memoria “Topografía médica de Burguillos “. Escrita por el médico Manuel Trullás y Soler, premiada con el segundo accésit en el concurso convocado en 1883 por la Real Academia de Medicina de Barcelona. El concurso llevaba por tema: “Topografía médica de cualquier punto de España”.
Esta Memoria fue presentada manuscrita por Manuel Trullás y Soler, mientras ejercía la medicina en nuestra localidad. Permanece inédita. Conservo una copia de la misma gentilmente cedida por la Real Academia de Medicina de Cataluña.

En 1904, Antonio Gascón y Miramón, Director del Boletín Minero y Comercial, publicó el libro “Los criaderos de hierro de Burguillos (Badajoz) “. Editado e impreso en Madrid por la imprenta de Ricardo Rojas. En el libro hace un estudio de la importancia de las minas de hierro en el término municipal.
El ejemplar que conservo contiene una nota manuscrita por el autor, dirigida a D. Juan Contreras y Murillo, hacendado ganadero local, diputado provincial y futuro Vizconde de Burguillos, nota en la que D. Antonio Gascón le escribe que espera que este estudio le sirva de base para defender el trazado del ferrocarril, en esos momentos en discusión, que debía ir de Sevilla a Lisboa, conectando los criaderos de hierro burguillanos con los puertos de Sevilla y Lisboa.
El trazado del tren nunca llegó a Lisboa, las obras se paralizaron en Jerez de los Caballeros. Los intereses y las presiones desde Badajoz capital impidieron continuar con el proyecto.  

En 1981, tenía yo 23 años, publicó Carmen Fernández-Daza Alvear el libro "El Señorío de Burguillos en la baja edad media extremeña". Editado en Badajoz por la Institución cultural Pedro de Valencia, dentro de su colección universitaria.


Fue mi libro de cabecera durante años. Me enseñó el camino para investigar sobre el pasado de Burguillos. Me descubrió que mucha de la historia se guardaba en el Archivo Histórico Nacional, que había una sección llamada Osuna que contenía todos los archivos de la Casa de Béjar, señores y dueños de la villa de Burguillos desde finales del siglo XIV hasta el siglo XIX.


En 1985 publicó Juan Cumplido Tanco, Párroco de la Iglesia de Santa María de la Encina y San Juan Bautista, el libro “Burguillos de Extremadura”. Editado por la Caja de ahorros de Badajoz e impreso por Grafisur de Los Santos de Maimona.

En 1998 publica Juan Cumplido Tanco su segundo libro titulado “Burguillos en la Historia”. Editado por Grabasa e impreso por imprenta Rayego de Zafra.
Para finalizar este segundo libro me pidió D. Juan mi colaboración para la ordenación de los trabajos y capítulos, dado que ya no se encontraba bien de salud. Pasé muchas tardes en la casa parroquial en su grata compañía. Desde luego el amor que tenía por Burguillos, por su historia, por sus gentes, era inmenso. Donó la recaudación íntegra de la venta de su libro a la Hermandad de San Isidro.

A mediados de la década de los noventa tuvimos la enorme suerte de ver publicado la Historia de Burguillos, escrita por Matías Ramón Martínez y Martínez. Cuyo manuscrito habían encontrado sus descendientes en su casa de Jerez de los Caballeros. Este manuscrito lo debió escribir entre los años ochenta y noventa del siglo XIX. Lo quedó sin terminar y sin publicar al sorprenderle la muerte en 1904.
El libro fue titulado “Historia de Burguillos del Cerro”, escrito por  Matías Ramón Martínez y Martínez.  Editado en 1995 por la Diputación Provincial de Badajoz y el Ayuntamiento de Burguillos del Cerro, impreso por Grafisur. Edición e introducción de Javier Marcos Arevalo.
El título debería haber sido, en mi opinión, " Historia de Burguillos", la población en 1904 aún no había adoptado el apelativo "del Cerro", lo adoptaría en 1916.
La “Historia de Burguillos” de Matías R. Martínez debería ser de de obligada lectura para todos los alumnos de nuestros colegios. También para los profesores.


                                        La Santa Cruz, en Yanises.Museo Arquelógico Nacional

En el año 2004 se reeditó la obra ya comentada de Matías Ramón Martínez y Martínez “Apuntes para un mapa topográfico-tradicional de la villa de Burguillos perteneciente a la provincia de Badajoz”, edición crítica de Antonio Carretero Melo. Editada por la Diputación de Badajoz, dentro de la colección filología “Rodríguez Moñino”, impresa en Imprenta Parejo.
Es una reedición muy bien trabajada por Antonio, muy oportuna y acertada la nueva publicación para dar a conocer un libro básico sobre nuestra población.

CONCLUSIÓN DE LA PRESENTACIÓN.

Burguillos a lo largo de su historia ha conocido el paso de diversas civilizaciones, huellas que iré contando en las futuras entradas de este blog.

Prehistoria y Protohistoria: Dolmen de las Cañaveras. Dolmen de la Sierra de los Jacintos. Cueva de Guroviejo…


                                                             Dolmen de las Cañaveras

La Beturia Céltica: Segida Restituta Iulia

Época Romana: Municipium romano. Balneario en Fuente del Álamo

Período Visigodo: Basílica en Matapollitos. La Santa Cruz en Yanises. Primitivo San Juan. Santa María del Valle…


                                                    Cimacio. Casa del Corregidor Burguillos

La dominación musulmana: Morabito-Qubba en San Juan. Fuente en el Paseo de la Fuente Llano

La Orden del Temple: Castillo. Primitiva Iglesia de Santa María de la Encina. Iglesia de San Juan Bautista.

                              Cruz de Jerusalén o de las Cruzadas. Arco Capilla en San Juan Bautista

Época Medieval. Reinos cristianos: Señoríos. Ducado de Béjar. Ordenanzas Municipales


             Ordenanza Municipales de 1551 otorgadas por Dña. Teresa de Zuñiga. Duquesa de Bejar
                                                            Archivo Histórico Nacional

Edad Moderna: Santuario del Cristo. Monasterio de las Llagas de San Francisco. Convento de las Concepcionistas Franciscanas…

A lo largo de las entradas del blog me propongo ir recorriendo, sin orden cronológico, Burguillos y su historia.
Os doy la bienvenida a este blog en el que la ilusión por la historia será la clave. Sentíos en vuestra casa.
Con cariño.

Antonio Surribas Parra.

Agradecimientos especiales mi hijo Antonio, corrector de este trabajo. 



                                                       Puente viejo de Burguillos del Cerro

Todos los puntos y hechos mencionados en esta presentación serán desarrollados en futuras entradas.

Por favor pasar la dirección a vuestros amigos para que así sepan más de Burguillos. Gracias.
www.burguillosysuhistoria.blogspot.com