viernes, 30 de octubre de 2015

EL SIGLO DE ORO DE BURGUILLOS DEL CERRO: SIGLO XVI


Estimados amigos,

Os habrá sorprendido el título de este artículo: "El Siglo de Oro de Burguillos del Cerro: siglo XVI". Tal y como analizaremos en esta entrada del blog, el siglo XVI en Burguillos lo podemos llamar el "Siglo de Oro burguillano".


                                       Vista aérea de Burguillos del Cerro
                                           
A medida que he ido estudiando y profundizando en la historia de los monumentos y archivos históricos de Burguillos del Cerro siempre me ha llamado la atención la gran concentración de hechos, de elevada importancia para nuestra historia, ocurridos en el siglo XVI. Por ello llamo al siglo XVI en Burguillos el Siglo de Oro.

Podemos fijar el comienzo del Siglo de Oro burguillano en 1501, con la publicación escrita por el que había sido corregidor de la villa don Alonso de Cervantes de su Glosa famossisima, glosa a las coplas de Jorge Manrique dedicadas a la muerte de su padre.


                                                 Portada de Glosa famossisima

Alonso de Cervantes escribe su Glosa famossisima en su destierro lisboeta en 1501 y la dedica al señor de la villa de Burguillos don Álvaro de Zúñiga. Fue impresa en Lisboa por Valentín Fernández.
Alonso de Cervantes fue corregidor de la villa de Burguillos a finales del siglo XV. En 1496 cayó en el desfavor de Alvaro de Zúñiga, señor de Burguillos. Fue desposeído de sus bienes y huyó a Portugal. Tras cuatro años de destierro en Lisboa escribió la Glosa famossisima a las coplas de Jorge Manrique, dedicándolas a Álvaro de Zúñiga, como forma de ganarse de nuevo el favor del señor de la villa de Burguillos.

Alonso de Cervantes escribe en su glosa:

"porque la mudable fortuna otra cosa no me dexo con que todos mis males me consolasse y con paciencia sufriese saluo el deseo que en mi coraçon y voluntad de servir a vuestra señoria siempre fue fixo: lo quel yo no pudiendo hazer syn que mi vida acabasse: por la cruel sentencia que syendo vuestro corregido enla villa de burguillos contra my y syn culpa de vuestros vasallos ni mia fue dada".


                         Dedicatoria a don Álvaro

Bajo el altar del convento franciscano de las Llagas de San Francisco (San Isidro), en Burguillos del Cerro, hay una cripta en la que recibieron sepultura monjes del convento. En las obras de reforma del convento de hace unos años apareció en la cripta una lápida con la siguiente inscripción:

   ALONSO DE CERVANTES CORREGIDOR DE LA VILLA DE BURGUILLOS 

El final del siglo de oro burguillano lo fijamos en 1605, año de la publicación de la inmortal obra de don Miguel de Cervantes Saavedra:

 EL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA.

Dedicada a don Alonso Diego López de Zúñiga, VI duque de Béjar y señor de la villa de Burguillos.




      Don Quijote de la Mancha. Año 1605 - primera edición-. Biblioteca Nacional de España


ANTECEDENTES.

Burguillos había tenido un gran desarrollo poblacional y monumental en el siglo XIII, llevado de la mano de la Orden del Temple. Construyó un gran castillo sobre los restos de la fortaleza musulmana; levantó dos iglesias: la de Santa María de la Encina y la de San Juan Bautista; edificó el Convento de San Vicente y desarrolló el núcleo poblacional en torno a los barrios musulmanes ya existentes entre las iglesias de San Juan y de Santa María.

El siglo XIV fue una época de transición entre la Orden del Temple y la Casa de Béjar. Burguillos estuvo en manos de las Coronas de Castilla y Portugal. También lo poseyeron diversos señores como Alfonso Fernández Coronel y Alfonso Fernández de Vargas - se conserva su mausoleo en San Juan Bautista-.
A finales del siglo XIV Burguillos pasa a posesión de la Casa de Béjar, al ser comprado el señorío por Diego López de Zúñiga -I señor de Béjar- a los herederos de Alfonso Fernández de Vargas.

En 1393 hay una carta de privilegio por la que Enrique III dona la villa a Diego López de Zúñiga.
(Archivo Histórico Nacional,Osuna,C,339,D.20).

En 1396 se ratifican las escrituras de venta de Isabel Fernández, hija de Alfonso Fernández de Vargas, hechas años anteriores a Diego López de Zúñiga.
(A.H.N.,Osuna,C,339,D.28).

El siglo XIV continua bajo la posesión de la Casa de Béjar, siendo los señores de este siglo:

Diego López de Zúñiga (1396/1407).
Pedro de Zúñiga (1407/1453).
Álvaro de Zúñiga (1453/1488).
Álvaro de Zúñiga (1488/1531).


EL SIGLO DE ORO DE BURGUILLOS: SIGLO XVI.

Son varios los motivos por los que Burguillos tuvo un gran desarrollo en el siglo XVI. La Casa de Béjar veía cómo el Señorío de Burguillos le reportaba grandes beneficios económicos, derivados de la producción de sus tierras y ganados, así como de las rentas que les generaban los impuestos que recaudaban.
De entre estos impuestos los más importantes eran: las alcabalas - impuesto del 10 % sobre el valor de las compraventas y trueques que se realizaran en la Corona de Castilla-, el montazgo -cantidad que pagaban los dueños de los ganados que atravesaban el término- y el portazgo -cantidad que pagaban los viajeros y mercancías al paso por el término-. Estos impuestos eran recaudados por la Casa de Béjar en su Señorío de Burguillos.

Extremadura era punto de destino de los ganados que, provenientes del norte, pasaban el invierno en nuestras tierras. Burguillos, con sus grandes y ricas dehesas, era un punto muy importante de destino de los ganados norteños. No olvidemos que en esa época el término de Burguillos incluía, además del de Burguillos, los de Atalaya y Valverde de Burguillos.

En el año 1536 se produce un hecho muy importante para el devenir de la propiedad de la tierra en el término burguillano y que muestra a las claras el enorme interés de la Casa de Béjar por tomar el control de las rentas de su señorío. Teresa de Zúñiga y su esposo Francisco de Sotomayor compran las dehesas del Encinar y del Alcornocal, las dos mayores dehesas del término de Burguillos. Sabemos que además poseían la dehesa de la Granja, pues en 1538 ordenan el deslinde de estas tres fincas.. En las décadas y siglos posteriores serán una constante los pleitos, sin éxito, del concejo burguillano contra la Casa de Béjar por la propiedad de estas tres fincas. La Casa de Béjar mantendrá la propiedad de estas tres importantes dehesas hasta el siglo XIX.
(A.H.N. OSUNA.C.341,D50-51/D37).

En el siglo XVI se acometieron grandes obras tanto de nueva construcción como ampliaciones de edificaciones existentes.

Las principales obras realizadas durante el Siglo de Oro fueron las siguientes:

Se amplió y reformó profundamente el Castillo.

Se amplió las dos iglesias parroquiales: la de Santa María de la Encina y la de San Juan Bautista.

Se construyó de nueva planta los conventos de las Llagas de San Francisco y el de Ntra. Sra. de la Concepción.

Se levantó una nueva ermita a las afueras de la población, la Ermita de los Mártires, más tarde llamada Santuario del Cristo.

Se construyó en la Plaza Alta: la Casa del Corregidor y Cárcel Real.

Este ingente volumen de obra, concentrado en tan pocos años, provocó un gran aumento de población, atraído por las riquezas que todo ello generaba en la población. Llegaron canteros, albañiles, artesanos, carpinteros, herreros, pintores, etc, así como personas de todos los oficios para atender este aumento de actividad.

En el año 1509 el duque don Alvaro aprobó unas franquezas para Burguillos, con el fin de favorecer la llegada de nueva población a la villa. Carmen Fernández-Daza Alvear, en su libro "El Señorío de Burguillos en la Baja Edad Media extremeña" (1981), nos cuenta en qué consistían:

"1) Podrían disfrutar de las franquezas todos los que vinieran de otras tierras a habitar la villa, pero no los que se fueron de ella en los últimos quince años.
  2) Serían francos de las obligaciones habituales de la villa, de los servicios y pechos que los señores acostumbraban a pedir.
  3) Serían obligados a poseer una casa de las que existieran ya, si tuvieran que construirla, el solar se les daría hacia el castillo y no hacia el ejido.
  4) Guardarían la vecindad como era costumbre en la villa.
  5) No pagarían alcabala de su labranza y ganancia.
  6) Podrían gozar de estas libertades durante 10 años. Si decidían marcharse antes de este período tendrían que pagar las alcabalas de los años que han estado exentos."

Estas medidas produjeron un fuerte aumento de la población, como queda reflejado en las Ordenanzas Municipales de 1530, aprobadas por don Álvaro de Zúñiga para el buen gobierno de la villa, transcritas por Matías R. Martínez en 1877.
(Ver entrada en este blog titulada: "Ordenanzas Municipales de Burguillos del año 1530". 26/12/2014).

                                         O.M. de 1530. BA-BIEX CAJA 73, CM-M 2238

En su título XVIII, refiriéndose a otra ordenanza anterior, dice:

"al tiempo que la dicha ordenanza se ordenó, no era tan poblada como oy día es, y porque agora loado nro Señor Dios es acreçentada en ella poblazón como en la gente della  es rrazon de acrecentar".

Esta ordenanza nos habla de que la población se había incrementado ya en 1530 y que se esperaba un aumento mayor en los próximos años.

Los diferentes titulares del Señorío de Burguillos se preocuparon durante el siglo XVI de dotar a la villa de una organización municipal perfectamente reglada.

Como hemos comentado anteriormente, en 1530 se aprobaron unas ordenanzas municipales, a instancias de Álvaro de Zúñiga, que regulaban todos los aspectos de la vida municipal: el orden público; la administración -concejo, regidores, alcaldes, alguaciles, almotacén, procuradores, etc.-; la actividad económica -ganadería, agricultura, comercio, artesanía, etc.-;las rentas jurisdiccionales -portazgo, montazgo, sanciones por incumplimientos de normas, etc.-.

En 1542 se aprueban nuevas ordenanzas municipales, dadas por Francisco de Zúñiga.

En 1551 Teresa de Zúñiga, personaje clave en el desarrollo de Burguillos en esa época, dota de nuevas ordenanzas municipales a la villa.

En 1572 es Francisco López de Zúñiga Sotomayor quien vuelve a aprobar nuevas ordenanzas municipales.

Así tenemos que en tan corto espacio de tiempo, cuarenta años, se aprueban cuatro ordenanzas municipales. Ello da idea del enorme interés que tenía la Casa de Béjar por tener perfectamente regulado y controlado al municipio burguillano y a sus grandes rentas.

EDIFICACIONES REALIZADAS EN EL SIGLO DE ORO.

Vamos a analizar el ingente volumen de obra realizado en el siglo XVI en Burguillos.

EL CASTILLO.

Desde finales del siglo XV y durante la primera parte del XVI la Casa de Béjar acometió una profunda reforma del castillo templario.
(Ver entrada en este blog: "El castillo de Burguillos y su historia". 02/09/2015).

Se levantó nueva toda el ala sur del castillo. A partir del castillo templario, que contaba con las torres del homenaje y cuadrada, situadas al noroeste y noreste, se amplió el castillo hacia el sur, con la construcción de las torres redondas y semicircular, la muralla de unión entre ambas torres y la muralla de unión de la semicircular con la cuadrada.


                         Vista del castillo desde la que se observa la ampliación del s. XVI

Muralla en la que se situó la puerta principal de entrada al castillo y el escudo de armas de la Casa de Béjar. También se realizó en esta época la muralla perimetral exterior situada al sur y este del castillo.


                                             Lienzo, portada y escudo, s. XVI

IGLESIA DE SANTA MARÍA DE LA ENCINA.

La iglesia de Santa María de la Encina constaba de cabecero y una nave central, con una cubierta de teja sobre madera que descansaba en los muros. Se amplió entre fines del siglo XV y principios del XVI de una forma importante. Se derribaron los muros laterales para ampliarla, construyéndose las dos naves laterales, los contrafuertes para sostener los nuevos muros y los pilares octogonales para sostener la nueva cubierta.

                          Interior de Santa María de la Encina. Ampliación a tres naves, s. XVI

También se levantó en el lado oeste una nueva torre para albergar el campanario.

                                    Torre campanario Santa María de la Encina, s. XVI

 En el muro del evangelio -oeste- se construyó una capilla en la que se situaría el panteón de Hernando de Castañeda, corregidor de la villa (1522). Aún hoy se conservan los restos del panteón en la capilla de Santa María.

                        Panteón de Hernando de Castañeda con escudo nobiliario de la familia. Año 1522

La iglesia es, por tanto, profundamente remozada en el siglo XVI, pasando de tener una sola nave a disponer de tres naves, capilla y torre para el campanario.


                                          Vista general de Santa María de la Encina


IGLESIA DE SAN JUAN BAUTISTA.

La iglesia de San Juan también sufrió una profunda reforma a finales del siglo XV y principios del XVI.

El arqueólogo Víctor Gibello Bravo en su libro "La recuperación de San Juan Bautista de Burguillos del Cerro. La materialización de un sueño" nos dice:

"Una de las mayores reformas sufridas en el edificio y a la que se debe la apariencia actual del mismo es la acaecida entre final de la Edad Media y la primera Edad Moderna. El conjunto presenta rasgos típicos del gótico-mudéjar, fechando estas reformas entre fines del siglo XV y principios del XVI. Es el momento en el que el testero adquiere sus dimensiones actuales y el conjunto del edificio crece sensiblemente en altura, para acomodar las bóvedas, y longitud, hasta alcanzar su dimensión final".


                                               Vista general de San Juan Bautista

En esta reforma se realiza el lienzo de la pared oeste y en él se sitúa la puerta de entrada principal.

                                  Puerta principal de San Juan Bautista, s. XVI

También se levanta la torre campanario que domina el edificio.
En las excavaciones realizadas en la rehabilitación de San Juan apareció en la nave central el horno original en el que se fundieron las campanas colocadas en el campanario en el siglo XVI.

                                      Horno para fundir las campanas en San Juan Bautista

He de señalar que las campanas colocadas en los nuevos campanarios de las iglesias de Santa María y de San Juan en las reformas del siglo XVI aún se conservan y están en pleno uso instaladas en la parroquia de Santa María de la Encina y San Juan Bautista. Popularmente son conocidas en función del tipo de sonido y nota musical de cada una de ellas, desde hace siglos, como las campanas del "Den" y del "Din" a las de Santa María y del "Dan" a la de San Juan.


                 Campanas instaladas en la parroquia procedentes de San Juan y Santa María

ERMITA DEL CRISTO.

La primitiva ermita del Cristo o de los Mártires, como era su nombre original dedicada a los mártires Fabián y Sebastián, se debió de construir a mediados del siglo XVI. A finales del siglo XIX sufrió algunas reformas, se levantó el campanario actual, el coro alto y se construyó el atrio con los soportales. En pleno siglo XX se reformó la puerta principal.
El grueso de la ermita se construyó, tal y como hoy la vemos, en el siglo XVI. Contaba con dos altares, el de la Veracruz y el del Santo Cristo Crucificado. Éste tenía a su lado a los mártires Fabián y Sebastián.


                                              Vista general de la ermita del Cristo

CONVENTO DE LAS LLAGAS DE SAN FRANCISCO.

El nombre original que se le puso en el siglo XVI fue convento de San Francisco de las Llagas, hoy conocido como ermita de San Isidro.
Fue construido en el siglo XVI, siendo fundado por la duquesa de Béjar doña Teresa de Zúñiga.
En la puerta principal de la iglesia del convento podemos leer la siguiente inscripción:

"La excelentíssima sennora donna Teresa de Çúnniga duqsa. de Béjar marqsa. de Aiamonte i de Gibraleón condesa de Bannares sennora de esta villa de Burguillos fundó este convento de San Francisco de las Llagas por su devoción, anno de 1562, estando enferma en esta villa". 


                Portada del convento con inscripción de su fundadora

Teresa de Zúñiga sufragó los gastos de construcción del convento desde sus inicios. A su muerte, en 1565, como aún no estaban finalizadas las obras, dejó en su testamento 4.000 ducados para la finalización de las mismas. Las obras concluyeron en vida de su hijo, Francisco de Zúñiga Sotomayor. La Orden de San Francisco tomó el convento en 1564 y los primeros franciscanos lo habitaron en 1571.



                                    Claustro del convento de las Llagas de San Francisco

El convento levantado en el siglo XVI se componía de la iglesia con su coro alto, sacristía, claustro bajo y alto, portería, sala capitular, refectorio, profundis- sala de paso hacia el refectorio, en la que los religiosos entonaban el salmo-, cocina, celdas y huerto.


                                    Vista general del convento de las Llagas de San Francisco

Al comienzo del artículo contaba que en la cripta situada bajo el altar del convento se encontró una lápida con la inscripción:

        Alonso de Cervantes corregidor de la villa de Burguillos

Si Alonso de Cervantes había sido corregidor a fines del siglo XV, como muy tarde debió morir en la década de los veinte del siglo XVI. Si el convento no se construyó hasta cincuenta años después, cuando me contaron la existencia de esa inscripción no salía de mi asombro. ¿El duque lo habría perdonado y volvería a Burguillos desde su destierro lisboeta? ¿Se enterraría en Burguillos y posteriormente sus familiares trasladarían sus restos al convento de las Llagas de San Francisco? ¿Guardaría parentesco Alonso de Cervantes con Miguel de Cervantes Saavedra? Enigmas de la historia que trataremos de resolver en otro artículo. 

CONVENTO DE NUESTRA SEÑORA DE LA CONCEPCIÓN.

El conocido como convento de las monjas, situado en la plaza del Altozano, fue construido en la primera parte del siglo XVI.
El canónigo de la catedral de Salamanca, Alonso Fernández de Segura, natural de Burguillos, dispuso en su testamento, otorgado el 11 de junio de 1525, que se construyera en Burguillos un convento de monjas de la Purísima Concepción. Este canónigo era dueño en Burguillos de importantes fincas, como Riogordo y el Jardino. El convento se terminó antes de su muerte. Costeó toda la obra y aun dejó en herencia a las monjas la finca de Riogordo.



                                          Vista del convento de la Concepción

El convento se levantó a la salida de la población, ocupando una gran superficie. Comprendía toda la actual manzana limitada por la plaza del Altozano y calles Sánchez Barriga (Rivera) y Rafael López (Pimpollo).

El gran convento levantado constaba de iglesia con sus coros bajo y alto, sacristía, claustro bajo y alto, refectorio, cocina, celdas, pasillos de unión de unas dependencias con otras y patios.


                                             Iglesia del convento de la Concepción

CASA DEL CORREGIDOR Y CÁRCEL REAL.

Está situada esta casa solariega en la Plaza Alta. Fue construida en el siglo XVI. En su puerta podemos leer una inscripción que dice:

"Hizo estas casas de Justicia i cárcel Burguillos. Acabose siendo corregidor el lizenciado Isidro Piçarro. 1584".


            Inscripción y escudo de la Casa de Béjar en la Casa del Corregidor


Se construyó esta imponente casa como morada de los diversos corregidores de la villa y en parte de ella se situó la cárcel real.



                             Casa del Corregidor y Cárcel Real. (Foto cedida Ayto. Burguillos)


ACERCA DE UNOS ACUERDOS MUNICIPALES DE FINES DEL SIGLO XVI.

En el Ayuntamiento de Burguillos del Cerro tenemos la enorme suerte de que se conserven varios libros que guardan la historia de muchos de los hechos acaecidos en la población desde muy antiguo.
Uno de ellos es el Libro de Actas de los acuerdos del Concejo de los años 1592 a 1596.



                                                   Libro de Actas 1592-1596  
                                        

En un acta del mes de septiembre de 1595 se recoge un acuerdo del Concejo bastante curioso con motivo de la próxima visita del duque de Béjar a Burguillos. Dice así:

"Dixeron que por quanto como es notorio su señoría el Duque de Béjar ba de la villa de Béjar y pasa a la de Gibraleón y a de pasar por esta villa y estará en ella segund se tiene por cierto a los quinze días de este mes de octubre que viene, ...

por tanto acordaron y mandaron que a costa de la villa se procuren dos toros y se maten y garrochen trayendo para lidiar algunos capeones, y que los oficiales del cabildo se aperciban para salir en orden a rezibir a sus señorías, e se haga diligencia con Luis descobar San vicente para que se salga con una buena compañía de soldados de infantería y que se hagan algunas luminarias por las calles de la villa e partes que las pueda haber, y que se haga todo lo demás que pareziere que se puede hacer y apercibir, y que se haga así mismo el juego de don Pero palo apercibiendo para ello algunas personas que lo estén con caballos para el dicho efecto , y porque se haga con toda diligencia e cuidado lo cometieron de esta manera:
Las fiestas de toros y palos y cohetes a don Gómez e Alonso Xaramillo, regidores.
Para el Pero Palo a Alvaro Pérez Payan, alcalde ordinario desta villa ...

Mandaron se dé posada al duque nuestro señor en las casas en que bibe el señor corregidor".


Ya en 1595 se celebraban corridas de toros en Burguillos y, como veremos en otro acta, se ponían barreras, seguramente en la Plaza Alta, para celebrar el festejo taurino.

El Pero Palo de la famosa fiesta de carnaval  de Villanueva de la Vera (Cáceres) resulta que ya lo teníamos en Burguillos en 1595. El juego del Pero Palo parece ser que consistía en que varios hombres a caballo lanceaban a un pelele con un palo - Pero Palo o Peropalo-.  

El duque de Béjar se hospedaba en la Casa del Corregidor, construida unos años antes.   

En un acta del mes de octubre de 1595 se recoge lo siguiente:

"Acordaron y mandaron que quando su señoría del Duque de Béjar viniera a esta villa se le dé un presente a su señoría de los vienes e propios deste Concejo, de las cosas siguientes:
De una ternera y dos carneros y xamones, gallinas y capones, cabritos, perdices y conejos, vino, pan e quesos y una arroba de confitura que todo valga quinientos reales". 

En abril de 1598 el Concejo acuerda, con motivo de una nueva visita del duque de Béjar, lo siguiente :

"Acordaron y mandaron que se hagan barreras para lidiar los toros y hacer que las calles se limpien y las fuentes, y se cometió a Lorenzo Gómez Tanco, alcalde hordinario.

Acordaron que el día del Corpus Xpi. se haga una comedia y se den para ello de bienes del Concejo treinta ducados".

La transcripción de estos acuerdos están recogidos del libro de Matías R. Martínez "Historia de Burguillos del Cerro".


CONCLUSIÓN.

El Siglo de Oro fue para Burguillos un período de gran desarrollo en todos los aspectos: urbanístico, poblacional, de organización municipal, eclesiástico y de generación de rentas.

Este desarrollo fue encabezado por la Casa de Béjar, titular del Señorío, por un estado noble cada vez más pujante y por la iglesia, al contribuir ésta con grandes inversiones en las ampliaciones de las parroquias, así como en la fundación de nuevos conventos y ermitas. 


El siglo se inició con grandes obras, como las ampliaciones del Castillo y de las parroquias de Santa María de la Encina y de San Juan Bautista. Siguió con la construcción del convento de Ntra, Sra. de la Concepción, de la ermita del Cristo y del convento de las Llagas de San Francisco. Terminó con la edificación de la Casa del Corregidor y de la Cárcel Real.

El Siglo de Oro que hemos analizado comenzó con la publicación en 1501 de una obra importante de la literatura española: Glosa famosissima. Escrita por un Cervantes, don Alonso de Cervantes, corregidor de la villa, y dedicada al señor de la villa de Burguillos, don Álvaro de Zúñiga.

El Siglo de Oro burguillano finalizó a inicios del siglo XVII, en 1605, con la publicación de la obra cumbre de la literatura española: El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Escrita por otro Cervantes, don Miguel de Cervantes Saavedra, y dedicada al señor de la villa de Burguillos, don Alonso Diego López de Zúñiga Sotomayor.  






Saludos cordiales.

Antonio Surribas Parra



Agradecimientos a Antonio Surribas Fdez-Salguero por la corrección de éste artículo.


(Reservados los derechos de autor. Prohibida la reproducción sin permiso del autor).



  






















viernes, 11 de septiembre de 2015

HISTORIA DE LAS FIESTAS DEL CRISTO DE BURGUILLOS DEL CERRO. AÑOS 1900 A 2015

A instancias de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, el 18 de abril de 1900, el Obispo de Badajoz aprobó la petición de guardar como fiesta de doble precepto el día 14 de septiembre de cada año. La petición la realizaron, el día 22 de marzo de 1900, D. Antonio V. Moreno, Cura de esta Villa, D. Marciano Cumplido Ardila, Alcalde y D. Juan Rodríguez del Puerto, Mayordomo de la Hermandad. La petición recogía la obligatoriedad de guardar la fiesta con Voto, que se renovaría cada año el primer domingo de septiembre.






FORMULA DEL VOTO POR EL CUAL LOS HABITANTES DE BURGUILLOS SE OBLIGAN A GUARDAR CON FIESTA DOBLE DE PRECEPTO EL DÍA 14 DE SEPTIEMBRE, CONSAGRADO A NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO, PROTECTOR DIVINO DE ESTA VILLA.  

Amantísimo Padre Nuestro, Divino Jesús Nazareno, Amparo de este pueblo y de sus habitantes, en las necesidades públicas y privadas como reconocen todos y cada uno de sus vecinos; ante Vuestra Imagen Venerada están postrados el Clero, Autoridades y Fieles, para manifestar de una manera especial y solemne, que nunca olvidarán los favores recibidos de vuestra mano poderosa. Y para que esta manifestación tenga un sello especialísimo de gratitud ahora y siempre hacen voto de guardar vuestra fiesta que se celebra el día 14 de septiembre de cada año, fiesta que se obliga a santificarla como "el Día del Señor", o sea, cumpliendo el doble precepto de oir Misa y no trabajar.
Aceptad, bondadoso Nuestro Padre Jesús Nazareno esta protesta de vuestros hijos, que darían su vida por la defensa de vuestro nombre, y que eligen esta forma como la más apta para que se conserve siempre viva la devoción y gratitud que os debe este pueblo. "El cual tendrá vuestro día como monumento y lo celebrará solemne en honor de vos, Señor, de generación en generación. Amén".

El día 9 de mayo de 1900, festividad de San Gregorio, Patrono de Burguillos, se celebró por primera vez el Voto. Se levantó un acta de las celebraciones, que D. Juan Cumplido Tanco recoge en su libro "Burguillos de Extremadura":

"... Así, pues, todas las campanas de la localidad, la música que recorrió las calles y las vistosas colgaduras que adornaban las casas.
A las nueve la Imagen de San Gregorio fue conducida al Santuario de Nuestro Padre Jesús Nazareno en solemne Procesión, formada por el Clero y Asociaciones con sus Pendones y Estandartes, numeroso concurso de Fieles y Ayuntamiento, Guardia Civil de este Puesto y Banda de Música.
En el Santuario que apenas podía contener a los concurrentes, se cantó Tercia Solemne y Misa; predicó el Sr. Cura propio de esta Parroquia y después del Sermón recitó con el Clero, Ayuntamiento y Fieles la Fórmula del Voto...".


                     Estampa del Cristo de inicios del s. XX      



FIESTAS DEL CRISTO DE 1924.

Como gran aficionado a la historia y tradiciones de nuestro pueblo, guardo con especial
cariño el programa referido a los  SOLEMNES CULTOS QUE LA HERMANDAD DE
NUESTRO PADRE JESUS Y SANTÍSIMO SACRAMENTO DEDICA AL DIVINO NAZARENO, fechado el 1 de septiembre de 1.924. 

Las fiestas del Cristo ya se celebraban entonces con gran profusión de acontecimientos religiosos y festivos, como podemos leer en dicho programa.

El día 5 comenzaban las novenas, predicadas por el " elocuente orador sagrado" Dr. D. José de Vides Sacristán, párroco venido desde Sevilla.

Las fiestas se desarrollaban los días 13,14 y 15 de septiembre. Contaban con conciertos de la banda municipal, fuegos artificiales, cucañas, cinematógrafo al aire libre y música amenizada por una orquesta. El día 14 se celebraba la subasta de los regalos donados por los devotos a Nuestro Padre Jesús Nazareno. El paseo del Cristo lucía esos días iluminado y bellamente adornado.

Las celebraciones religiosas, que comenzaban con las novenas , alcanzaban su esplendor con los actos de la mañana del día 14. A las seis de la mañana la banda de música recorría la población y a las nueve se celebraban los actos religiosos, con asistencia de las autoridades y la renovación del Voto por parte de los hermanos cofrades.





RENDICIÓN DE CUENTAS DE LA HERMANDAD DE NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO AÑO 1932.

Esta rendición de cuentas del año 1932, que conservo en mi archivo, es sumamente importante para ver el origen de los ingresos y el destino de los gastos. Nos podemos hacer una idea de cómo el pueblo se volcaba en donativos a la Hermandad y cómo ésta mantenía el espíritu de las Fiestas, con conciertos de la banda municipal, fuegos artificiales, funciones religiosas, etc.

También corría con los gastos de mantenimiento de la Ermita e incluso con los gastos de los funerales de los hermanos fallecidos.

En la listas de donativos, donantes para el ramo y pujantes del ramo podemos ver los nombres de muchos de nuestros ancestros: padres, abuelos y bisabuelos.

















GRANDES FIESTAS QUE EN HONOR DE N. P. JESÚS NAZARENO Y SANTÍSIMO SACRAMENTO SE CELEBRARON EN BURGUILLOS DEL CERRO EN 1952.

                                                  PROGRAMA DE FESTEJOS 1952






RAMO DEL SEÑOR EN LOS AÑOS 50.


                                          

SOLEMNE PROCESIÓN DEL CRISTO EN LA MAÑANA DEL DÍA 14, AÑOS 60.



SOLEMNE BESAPIÉS A NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO, AÑOS 60. 






PROGRAMA FIESTAS DEL CRISTO DEL AÑO 2002.




CONCLUSIÓN.

En el año 2015 continuamos con la tradición de las Fiestas del Cristo iniciadas en 1900. Como hemos visto en este artículo, se ha mantenido la tradición de los programas de culto y festejos durante más de un siglo.    

Felices fiestas del Cristo.


Antonio Surribas Parra


(Reservados los derechos de autor. Prohibida la reproducción sin permiso del autor).










miércoles, 2 de septiembre de 2015

EL CASTILLO DE BURGUILLOS DEL CERRO Y SU HISTORIA




                                              Panorámica de Burguillos del Cerro


Cuando nos aproximamos a Burguillos del Cerro lo primero que divisamos es la silueta del imponente castillo, situado en lo alto del cerro que domina el término. Sigue desafiando el paso de los siglos, a pesar del olvido al que se ha visto sometido durante centenares de años. Ha sido testigo del discurrir de la historia burguillana desde su fundación por los musulmanes, entre los s. X y XI, hasta el día de hoy.

                                                      Vista frontal del castillo

Los musulmanes fueron los fundadores del castillo. Construyeron un lugar fortificado –hisn islámicoen lo alto del cerro, en torno al que establecieron los primeros asentamientos de la población islámica. De este primitivo hisn islámico se conserva la torre –llamada de la Azotea- situada en la cara oeste del castillo, a la sombra de la torre del homenaje. Este es un descubrimiento que realicé el pasado invierno y del que di cuenta en el artículo escrito para el blog de “Burguillos y su historia” titulado: “Origen musulmán del castillo de Burguillos del Cerro (Extremadura). Hisn islámico”. (06/04/2015)
www.burguillosysuhistoriablogspot.com


                                        Torre la Azotea y al fondo torre del Homenaje


En 1238, el rey cristiano Fernando III conquistó definitivamente el castillo a los musulmanes, apoyado por la Orden militar del Temple. Anteriormente, en 1230, los templarios habían recibido la donación del castillo de Burguillos y su término, por parte de Alfonso IX. Acometieron una profunda reforma de la fortaleza musulmana y levantaron parte del castillo que aún hoy podemos contemplar y admirar. Por tanto, es en el s. XIII cuando la Orden del Temple construye un gran castillo, dominado por la torre del homenaje o “Torre Parda”, situada en la cara oeste, y por la torre rectangular, situada a la derecha de la actual entrada.


                                                         Torre del Homenaje

Durante el s. XIV, tras la disolución de la Orden del Temple en 1312, el castillo pasa por diversos titulares. En 1312, Fernando IV  lo cede al rey de Portugal, que a su vez lo dona a Gil de Sousa –Conde de Barcelos- que lo tiene en 1312 y 1313. Retorna a la Corona de Castilla hasta 1328, año en el que Alfonso XI acuerda con el rey portugués Alfonso IV la cesión a la corona de Portugal. En 1330, por el acuerdo de Fuente Aguinaldo, pasa de nuevo a posesión de la Corona de Castilla. En 1348, Alfonso XI dona el castillo a Alfonso Fernández Coronel. En 1353, el rey Pedro I, tras la toma violenta del castillo, lo cede a su hija Beatriz. En 1369, pasa de nuevo a posesión real, a manos del rey Enrique II de Castilla. En 1374, Enrique II lo dona a Alfonso Fernández de Vargas -Señor de la Higuera-, del que se mantiene su panteón en la antigua iglesia de San Juan. Tras la muerte de este, sus herederos venden el castillo a Diego López de Stúñiga. En 1393, Enrique III confirma la posesión del castillo de Burguillos y de su término a López de Stúñiga, alguacil y justicia mayor del reino de Castilla y Señor de Béjar. Lo nombra, además, Señor de la Villa de Burguillos.

Durante los siglos XV y XVI los diversos titulares de la Casa de Béjar, Señores de la Villa de Burguillos, acometen una profunda reforma y ampliación del castillo. Levantan las torres redonda y semicircular, situadas al sur y este, a la izquierda de la actual entrada, uniéndolas con una nueva muralla almenada.


                                   Torre circular y muralla sur. Tomada el 19/11/1897


Asimismo, construyen la muralla este, en la que sitúan la nueva entrada y remodelan la muralla del perímetro exterior del castillo. Durante este período los duques de Béjar y señores de la Villa de Burguillos fueron: Pedro de Stúñiga (II Señor de Béjar), Alvaro de Zúñiga (I Duque de Béjar), su nieto Alvaro de Zúñiga (II Duque de Béjar) y Teresa de Zúñiga (III Duquesa de Béjar). En esta época colocan sobre la puerta del castillo el escudo de la Casa de Béjar.


Puerta de entrada al castillo. José R. Mélida. Para el Catálogo Monumental de España. (1907/1910)



                                           Matacan y escudo de la Casa de Béjar


Hasta inicios del siglo XIX el castillo se mantiene en posesión de los sucesivos duques de Béjar. En 1811, tras la abolición de los señoríos por las Cortes de Cádiz, el castillo pasa a titularidad estatal, hasta la fecha.


PLANO DEL CASTILLO.




SECUENCIA CONSTRUCTIVA DEL CASTILLO.

A modo de resumen vamos a exponer la evolución constructiva del castillo en sus más de mil años de existencia:

1-      Del período de dominio musulmán, en los siglos X-XI, la torre de la Azotea (A) es el único resto que nos queda de la fortaleza islámica. Los cimientos de esta torre descansan sobre la masa de granito existente en el cerro. Está construida con pequeños bloques de granito, junto a zonas de muro realizadas con tapia, enlucidas con arena y cal. Se pueden ver aún restos del enfoscado realizado con tapial, típico sistema de construcción de la época musulmana.

2-      Durante el período Templario, siglo XIII, se construyó la muralla del perímetro exterior (B), situada al norte y noreste, las torres del homenaje (C) y torre cuadrada (D), así como la muralla de unión de estas dos torres (E). De esta época es el aljibe mayor (F), situado a la derecha del patio de armas, realizado seguramente sobre uno anterior musulmán.  

3-      En los siglos XV y XVI la Casa de Béjar acomete una ampliación del castillo. Se construye el perímetro exterior situado al sur y este (G), la torre semicircular (H), la torre redonda (I), la muralla almenada de unión de estas dos torres (J) y la muralla (K) de unión de la torre redonda con la torre del homenaje. De esta época es la puerta principal actual (L), la muralla este frontal del castillo (LL) y el aljibe menor (M), situado a la izquierda del patio de armas.





PROYECTOS DE RESTAURACIONES LLEVADOS A CABO EN EL SIGLO XX.

En la década de los ochenta del s. XX, se realiza una primera restauración del castillo, por encargo del Ministerio de Cultura, bajo la dirección del arquitecto González Ambel. Básicamente, se procede a realizar la consolidación del castillo para evitar un mayor deterioro del mismo.

En 1991 y 1994, bajo la dirección del arquitecto Hernández de León, se realizan nuevas obras de consolidación. Se reforzaron las torres redonda y semicircular, la torre del homenaje, el lienzo de muralla que va de la torre del homenaje a la torre la Azotea y el paso de ronda que une la torre del homenaje y la torre redonda. En esta remodelación se realiza la muy controvertida pared de ladrillo y hormigón, situada entre la torre de la Azotea y la torre circular. Este lienzo de ladrillo se realizó siguiendo el criterio personal del arquitecto Hernández de León, como podemos leer en su “Proyecto de restauración del castillo de Burguillos del Cerro”. Estos criterios son absolutamente contrarios a la teoría arquitectónica tradicional e historicista, que defiende la realización de las remodelaciones con materiales similares a los utilizados en la primitiva construcción. Hernández de León siguió criterios, muy discutibles, modernistas de restauración.

En esta segunda fase de restauración se realizaron trabajos arqueológicos de investigación, por parte de la empresa Celtibérica de Excavaciones S.L. (CELTEX), muy limitados en el presupuesto y en el espacio. Estos trabajos se concentraron en una pequeña superficie del patio de armas, situada bajo la torre semicircular, a la izquierda del patio de armas.

Estos trabajos confirmaron que a mediados del s. XV se produjo una completa remodelación del castillo, tal y como hemos explicado anteriormente.

En sus conclusiones, CELTEX nos da cuenta, además, de un importantísimo hallazgo:

“La primera (conclusión), y quizás más evidente, es lo antiguo del poblamiento en el cerro. Ya nos hemos referido de forma extensa a una serie de materiales cerámicos de la Segunda Edad del hierro documentados en el sondeo, que a nuestro entender están marcando la existencia en la zona alta del cerro de un poblamiento prerromano”.


                                                     Vista aérea del castillo


CONCLUSIÓN.

El hallazgo del origen musulmán del castillo cambia la historia escrita hasta la fecha de la fundación de Burguillos del Cerro y no hace más que ahondar en la necesidad de que se realice un profundo estudio arqueológico de nuestro castillo y su entorno. Sus piedras están reclamando la atención desde hace siglos.

Antonio Surribas Parra


Agradecimientos:

A Antonio Surribas Fernández-Salguero por la corrección de este artículo.

A Víctor Gibello Bravo, autor de la fotografía panorámica de Burguillos.

Al Excmo. Ayuntamiento de Burguillos por la foto aérea.


(Artículo, sin fotografías, también publicado en el nº 31 de la Revista La Talega. Agosto 2015).


(Reservados los derechos de autor. Prohibida la reproducción sin permiso del autor).